miércoles, 28 de julio de 2010

LA TOMA DE REFUGIO


A continuación una breve explicación sobre la Naturaleza de las Tres Joyas, Buda, Dharma y Sangha, y el sentido que tiene la Toma de Refugio en el Budismo.

Ustedes ya saben que el primer paso para practicar el Budismo y para convertirse en un Buda es Tomar Refugio. La razón de esto, es que el Refugio constituye la base de lo que nos permite aliviar el sufrimiento de esta vida y también nos permite evitar los reinos inferiores en el futuro, siendo de esta manera el Refugio, el mejor compañero que uno puede tener.

Si uno nace como tibetano, estará rodeado por el Dharma y le será natural Tomar Refugio, por lo que no hará falta explicar la práctica. Sin embargo los occidentales requieren explicaciones detalladas de la lógica del Refugio, de cuáles son las razones y el propósito de Tomar Refugio.

La primera razón, es que necesitamos tener un soporte objetivo para nuestra confianza respecto de nuestro camino y de nuestra práctica. Ese soporte son las 3 Joyas: Buda, Dharma y Sangha. En ese sentido, de estas 3 Joyas la principal es el Buda.

Si estudian la vida de Buda o de Padmasambhava, por ejemplo, reconocerán sus admirables cualidades y todos los logros que ellos consiguieron. De esta manera, surgirá así en ustedes la inspiración y la motivación a tener estos mismos logros. Este tipo de inspiración es algo vital para los seres humanos, pues ayuda a guiar sus vidas. Sin embargo, lo más importante a entender y analizar es que Buda, Padmasambhava y los 84 Mahasiddhas de la India, son diferentes de nosotros. ¿Pero en que sentido lo son, qué los hace diferentes?

La diferencia real entre ellos y nosotros es que practicaron y realizaron el resultado, realizaron el fruto de su práctica y se volvieron Budas; cada uno de ellos se realizó y cada uno comprendió por si mismo. Sin embargo, nosotros no hemos tenido éxito en llevar la práctica a ese nivel, no nos hemos liberado de los 3 Venenos.

La pregunta que sigue es ¿Podemos hacerlo nosotros también?

Con esto se completa brevemente la discusión del Buda como Refugio y de cómo nos puede inspirar como objeto de Refugio, aunque todavía no hemos entendido cómo es que la Enseñanza es el Refugio.

Podemos definir a un Buda como alguien que no tiene ninguna falta y que posee todas las cualidades. La razón de estos logros está en el Dharma. Hay dos tipos de Dharma, el de las escrituras o la tradición y el de la realización personal. Gracias al primero podemos realizar el segundo.

Si practicamos de acuerdo a la tradición, se puede llegar a tener realización. Esta realización tiene que ver con abandonar nuestras fallas y manifestar todas las cualidades, siendo esto realmente el objetivo. Hay que comprender que este tipo de realización tiene que ver con nuestra propia mente, por lo tanto el aspecto principal de la discusión acerca del Dharma, es apuntar a la naturaleza de la mente.


A este respecto podemos decir, que aquello que debe ser aceptado y aquello que debe ser abandonado, los 3 venenos emocionales o las emociones negativas o las faltas que nublan la mente, tienen como característica que uno puede liberarse de ellas. No hay un factor intrínseco que nos impida hacerlo. Por un lado no hay obstáculos en liberarse de los aspectos negativos y por otro lado las cualidades de la iluminación están siempre en un estado potencial de manifestarse. Ambas opciones están ya presentes, por lo que tenemos la opción o el potencial de experimentar Samsara o Nirvana, entonces será la originación interdependiente la que determinará si experimentamos la no-iluminación o la iluminación.

La distinción entre qué debe ser practicado y qué debe ser abandonado, proviene de la tradición y una vez que uno se ha conectado con esta tradición y ha hecho uso de ella, podemos obtener el efecto de esta práctica, evidenciándose una relación de causa y efecto entre la tradición del Dharma textual y el Dharma de la realización.

El tercer objeto de Refugio es la Sangha. La Sangha es la comunidad y ésta es cualquier persona que practique o estudie el Dharma. En el sentido más alto, Sangha son aquellos que merecen ser honrados o merecen recibir ofrendas. Los seres con realización son un Campo de Mérito, es decir al relacionarnos con ellos acumulamos mérito. Ahora bien, Sangha no son solo monjes y monjas, sino cualquiera que tenga un nivel de práctica y de realización, siendo así uno de los objetos de veneración y uno de los objetos de Refugio; cualquier persona que tenga un nivel de práctica y de realización es un campo de mérito para nosotros.

De entre los tres objetos de Refugio el Dharma es lo más importante, puesto que es lo que causa al Buda y a la Sangha. Buda es quien ha realizado el Dharma y la Sangha es quien está realizando el Dharma. Por lo tanto, el Dharma es el aspecto central que causa los otros dos objetos del Refugio.

Debemos pensar bien para entender correctamente la palabra “Dharma”. El Dharma es un proceso que nos permite separar la mente de las emociones perturbadoras; cuando la mente está libre de emociones negativas podemos decir que eso es el Dharma, es el haber comprendido y haber realizado el Dharma. El Dharma es, en conclusión, el proceso de eliminar las emociones y estados mentales negativos.

Es por eso que hablamos de Tomar Refugio o del poder protector del Dharma y de las Tres Joyas en su conjunto, pues nos protegen de los enemigos que son las emociones aflictivas y los estados cognitivos negativos. Es muy importante entender esto, de lo contrario nos quedamos entrampados en ideas como la de Budas cósmicos, etc. Perderemos de vista la significación verdadera tanto del Dharma de los textos como del Dharma de realización que es liberarse de las emociones negativas y sus consecuencias; el Dharma así no podrá protegernos ni nos servirá de Refugio, por lo que seguiremos igualmente desprotegidos y carentes de un Refugio verdadero. Si uno comprende este punto, surgirá la fe inamovible y se entenderá el sentido último del Refugio. Se entenderá que por medio del Dharma es posible liberar la mente de los kleshas y además manifestar totalmente las cualidades positivas. Esto es el punto central de cualquier análisis del Refugio.

Más aun en nuestra práctica de meditación o de contemplación, si unificamos esta con el análisis, alcanzaremos la experiencia de las notables cualidades de la mente, y ya no tendremos ninguna duda de la realidad última de la mente.

Por ello tener seguridad y comprensión del Refugio, nos permite tener verdadera confianza y practicar correctamente, de este modo es que el Refugio es la base de la realización. Si tenemos duda o no comprendemos cuáles son las bases del Refugio, nuestra práctica carecerá de un verdadero fundamento, de un sentido de dirección verdadero, y entonces será muy difícil tener alguna realización.

Traducido del Tibetano por John Petit, PhD. y del Ingles por Mauricio Salinas M.(Ngakpa Thondup) para beneficio de todos.

domingo, 25 de julio de 2010

Budismo y Vegetarianismo

Buddha

Para muchos, es obvio que un budista tiene que ser vegetariano. ¿Por qué? Porque el budismo promueve la consideración de "todos los seres sintientes" como más importantes que uno mismo. Esto con el fin de desarrollar el amor y la compasión, fuentes de felicidad tanto para uno como para los demás.

(Texto escrito por Éric Tanter para Ecosofia.org)

Para clarificar la relación entre budismo y vegetarianismo, debemos entender algunos conceptos claves del budismo.

Conceptos Clave

El budismo contempla 6 reinos en el samsara, que son los ciclos de nacimiento y renacimiento en los que viven todos los seres vivos (o también, los seres sintientes: humanos, animales, insectos, etc.) Cada reino del samsara está caracterizado por una emoción principal que mantiene a los seres conectados en él. En orden descendente esos reinos son:

  1. El Reino de los Dioses: emoción predominante es el Orgullo
  2. El Reino de los Semi-Dioses: emoción predominante es el Celo
  3. El Reino de los Humanos: emoción predominante es el Deseo
  4. El Reino de los Animales: emoción predominante es la Ignorancia
  5. El Reino de los Fantasmas Hambrientos: emoción predominante es la Avaricia
  6. El Reino del Infierno: emoción predominante es la Ira

Un ser se va encarnando (naciendo y renaciendo) en cada uno de estos reinos debido a hechos de su vida pasada, siguiendo la ley del karma.

Se dice que la vida humana es particularmente preciosa por la capacidad que tenemos como humanos de entrar en contacto con las enseñanzas, de entender como funciona el karma, cómo existen los fenómenos (la vacuidad), y por ende, liberarnos del samsara y posiblemente seguir hasta alcanzar la iluminación (budeidad), de modo de ayudar a los demás seres.

Dado que el budismo acepta la noción cosmológica del "sin principio", cada uno de nosotros ha tenido innumerables encarnaciones en todos estos reinos. Por lo tanto, es muy grande la probabilidad de que el perro callejero que ven cada mañana haya sido un ser cercano, incluso su propia madre. Sin hablar de la pobre vaca que terminó en sus platos.

¿Qué nos dice el budismo respecto a nuestras costumbres alimenticias?

Siento que los más extremos de ustedes se decepcionen, pero el budismo no plantea el vegetarianismo como "obligatorio" o prescriptivo (lo cual es una aberración de un punto de vista del jainismo por ejemplo, donde los practicantes son necesariamente veganos). Para tener una prueba de esto, basta ver un reportaje sobre la vida en el Tibet o tener la oportunidad de acercarse a un monasterio tibetano: allí las personas comen carne.

Pero si se sienten decepcionados, es que no entienden la sabiduría detras del "camino medio" enseñado por el Buddha. Por asi decirlo, no existe ninguna regla absoluta en el budismo. Lo que existe son un conjunto de prácticas y preceptos que no son comunes a todos los seres: todo depende del nivel mental que cada uno tenga o viva. Por ejemplo, un precepto es llegar a donar el propio cuerpo si esto es necesario para el bien de otros. Un ser con grandes realizaciones sí da su cuerpo, o (como una reintrepretación) deja otro tomar un trabajo al cual uno también postula, por compasión. Esas cosas no las podemos hacer en el estado mental en que vive la gran mayoría de las personas hoy en día.

Partiendo de esta base, el Buddha dejó diversas enseñanzas para muchas personas distintas. Algunas enseñanzas contradicen otras, porque en realidad están exponiendo una versión más sutil, o más avanzada, de otra enseñanza. Leyendo el libro "Food of the Bodhisattvas" que relata un trabajo del Yogi tibetano Shabkar, uno se entera de que el Buddha en algunas oportunidades habló de no comer nunca carne, en otras habló de no comer algunos tipos de carnes, y en otras se refirió a comer solamente carne que tenga ciertos atributos (por ejemplo: provenir de un animal que haya muerto en forma natural).

El punto fundamental de esto es que no se puede actuar de manera absolutista: si alguien no se siente capaz de no comer nada de carne, sigue siendo mejor que coma menos carne. O incluso que siga comiendo la misma cantidad de carne, pero con la conciencia de que está comiendo carne. De la misma manera, el budismo acepta al hombre que tiene que vivir de la pesca para mantener a su familia. Lo importante es que sea conciente de lo que esta haciendo, y que no goze con la muerte de los peces. Lo atractivo de esta "pedagogía", es que si un día este hombre pescador encuentra otro trabajo, ya habrá desarrollado la conciencia necesaria para dejar de matar animales para sobrevivir.

Todo esto tiene que ver con el hecho que en el karma, la intención de cada acción tiene muchisima importancia. Casi más que el hecho mismo. Piensen en el hecho de ser amable con el objetivo de engañar a alguien, o de matar un criminal que estaba a punto de matar a otras 10 personas. ¿Cuál es la acción?, ¿cuál es la intención?

Ahí radica la explicación de por qué en el Tibet, hasta los monjes y grandes Lamas comían y siguen comiendo carne. El Tibet es un país ubicado a más de 4.000 metros de altura, tiene inviernos largos y dificiles de aguantar, donde no sobreviven las plantas por mucho tiempo del año. Aparte de unas cuantas semillas, no se encuentra nada más. O sea, ser vegetariano en el Tibet es exponerse a la muerte de forma peligrosa. Shabkar fue uno de los pocos valientes que fueron vegetarianos absolutos en el Tibet. Pero era un Yogi, un hombre con un control muy avanzado sobre su cuerpo.

Ahora, despues de la invasión del Tibet por China, y con el establecimiento del gobierno en exilio de S.S. el Dalai Lama en Dharamsala, India, el comer carne está prohibido en las cocinas que dependen del Dalai Lama. Porque en la India sí que se puede vivir bien como vegetariano. Todo el año. Claramente, en nuestras sociedades occidentales, se puede vivir muy bien como vegetariano. Existen todos los productos necesarios para ello, todo el año, muchos restauranes que tienen menú vegetariano, etc. Ahora, algunos no se sienten listos para dejar del todo la carne. No hay ningún mal en eso. De nuevo, lo que importa es hacer las cosas a su nivel, y dejar el tiempo actuar. Darle importancia a la intención. Tomar conciencia de qué se esconde detrás de un pedazo de carne, de a poco va limitando las ganas de comer tanta carne. Comer un poco de carne de vez en cuando, de a poco va permitiendo a uno encontrar cosas ricas en la comida vegetariana. Hasta que uno deja de comprar carne para si mismo. Hasta que deje totalmente la carne. O no. Lo que importa es el camino, la intención. No el punto en que uno está en el camino.

miércoles, 23 de junio de 2010

EL DHAMMAPADA


EL DHAMMAPADA


EL CAMINO DE LA RECTITUD


. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey...

. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.

Sutta Nipata


Cómo debe obrar aquél que es capaz de lo saludable para ganar el estado de sosiego, es así:

Debe ser hábil, íntegro, sincero y sin orgullo,afable, apacible y muy contento,fácilmente satisfecho y no envuelto en excesiva actividad, y frugal en su modo de vida con los sentidos en calma, inteligente y no osado,sin ser mezquino cuando esté con otros,absteniéndose de seguir los caminos que los sabios censuran y teniendo siempre presente este pensamiento:

«Que todos los seres vivan felices y libres de todo daño y que sus corazones se regocijen en su interior.Todo lo que existe con respiración de vida,tanto si son seres frágiles como muy fuertes,sin excepción, sean altos, bajoso de mediana estatura; sean grandes, pequeñoso gruesos; visibles o invisibles;si viven lejos o si viven cerca;los que están aquí, los que persiguen la existencia:que todos los seres se regocijen en su interior:Que nadie sea la ruina de otro ni desprecie a otro de ningún modo ni en ningún lugar; que no se deseen mutuamente ningún mal por causa de la provocación o de la enemistad.»

Así como una madre ama y protege a su hijo,su único hijo, con el riesgo de su vida,así debe cultivar este amor ilimitadopor todos los seres que pueblan el universo entero extendiéndolo con una conciencia sublime hacia arriba y hacia abajo ya través del mundo,con serenidad, libre de odio y enemistad,y mientras está de pie, mientras camina, está sentado o acostado, libre aún de somnolencia,debe estar absorto en esta atención. Dicen que aquí hay una morada suprema. Mas cuando uno vive libre de opinión alguna,es virtuoso, dotado de visión interior perfecta y libre de la avidez de deseos sensuales,ciertamente no volverá jamás a ningún vientre.
(Sutta Nipata)

drikung kagyu jigten sumgton.


Rasgando el denso velo de la confusion dual, apareces radiantede forma espontanea.

En tu mente clara se unen los dos linajes de forma simple y natural:mahamudra-dzogchen.

Tu mente es la gran perfeccion,tu voz es el gran sello,tu cuerpo es la sabiduría trascendente:

OM AH HUNG

Amigo de los seres,espejo de los practicantes,corazon del linaje:

Ratna Shri.

miércoles, 16 de junio de 2010

EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO


Nos hemos acostumbrado a creer que la felicidad es una especie de competencia olímpica para tener más, ser más exitoso, sentir más placer y hacer más cosas…
El hombre más feliz del planeta es un individuo que vive en una celda de dos por dos, no es dueño ni jecutivo de ninguna de las compañías del Fortune 500, no tiene relaciones sexuales desde hace más de 30 años, no vive pendiente del celular ni tiene Blackberry. No va al gym, ni maneja un BMW, no viste ropa de Armani, ni Hugo Boss. Desconoce tanto el Prozac como el Viagra o el éxtasis. Ni siquiera toma Coca-Cola.
En suma: el hombre más feliz del planeta es un hombre que no tiene dinero, éxito profesional, vida sexual, ni popularidad.
Su nombre es Matthieu Ricard, francés,occidental por nacimiento, budista por convicción y el único entre cientos de voluntarios cuyo cerebro no sólo alcanzó la máxima calificación de felicidad prevista por los científicos (-0.3), sino que se salió por completo del “felizómetro”: -0.45.
Los 256 sensores y decenas de resonancias magnéticas a las que Ricard se sometió a lo largo de varios años para validar el experimento no mienten:
Allí donde los niveles en los simples mortales es muy alto,
-estrés, coraje, frustración-
en el cerebro de Ricard, estas sensaciones negativas sencillamente no existen.
Por el contrario, ahí donde la mayoría de voluntarios mostró bajísimos niveles -satisfacción y plenitud existencial- Ricard superó todos los índices. Esto es, en todas y cada una de las sensaciones positivas, dando origen al título de "el hombre más feliz del planeta" (http://www.elmundo/. es, 22 de abril)
Lo paradójico del caso no es que él sea un hombre tan feliz, sino cómo llegó a serlo: Desprendiéndose de todo aquello en lo que los occidentales suponemos radica la felicidad: fe en un Dios salvador, éxito profesional, pericia científica, dinero, posesiones, relaciones humanas y consumo, consumo, consumo…
Y es que Ricard no es ajeno a nada de esto: hijo del miembro emérito de la academia francesa Jean François Revel, Ricard no se dejó deslumbrar por el ateísmo ilustrado de su padre, ni por su fe de nacimiento; tampoco sus estudios de genética celular en el Instituto Pasteur le trajeron la satisfacción deseada.
Con el mundo a sus pies y a punto de convertirse en una eminencia científica un buen día decidió que ése no era el rumbo que él quería para su vida.
Se fue al Himalaya, adoptó el celibato y la pobreza de los monjes, aprendió a leer el tibetano clásico e inició una nueva vida desde cero.
Hoy es la mano derecha del Dalai Lama y ha donado millones de euros -producto de la venta de sus libros- a monasterios y obras de caridad. Pero eso no es la causa, sino la consecuencia de su felicidad…
La causa hay que buscarla en otro lado, dice el jefe del estudio, Richard J. Davidson, y no es ningún misterio ni gracia divina:
Se llama plasticidad de la mente.
Es la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de los pensamientos que elegimos entretener.
Resulta que al igual que los músculos del cuerpo, el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos. A más pensamientos negativos, mayor actividad en el córtex derecho del cerebro y en consecuencia, mayor ansiedad, depresión, envidia y hostilidad hacia los demás.
En otras palabras: más infelicidad autogenerada.
Por el contrario, quien trabaja en pensar bien de los demás y ver el lado amable de la vida, ejercita el córtex izquierdo, elevando las emociones placenteras y la felicidad.
Ricard advierte que no se trata de decidir ver la vida en rosa de un día para otro, sino de trabajar sistemáticamente en debilitar esos músculos de infelicidad que tanto hemos fortalecido creyéndonos víctimas del pasado, de los padres o del entorno, y paralelamente, comenzar a ejercitar los músculos mentales que nos hacen absoluta y directamente responsables de nuestra propia felicidad (M. Ricard, En defensa de la felicidad, Ed.Urano).
Al final, los resultados del estudio de nuestra civilización consumista donde el Prozac se vende cuatro veces más que el Viagra, confirman ahora sí con pruebas científicas en mano, lo que humanistas y profetas de todas las épocas han venido diciendo ... sin que los científicos materialistas les dieran ni un mínimo de crédito…
Ricard admite que su camino no es más que uno entre muchos, Pero advierte que ser feliz necesariamente sucede al dejar de culpar a los demás de nuestra infelicidad y buscar la causa en nuestra propia mente.
“Vivir las experiencias sufrirlas o gozarlas, es opcional".

sábado, 5 de junio de 2010

Meditacion Vipassana


Vipassana, -nos dice U Sinalanda en este interesante texto de práctica-, que significa "ver las cosas tal como realmente son", es una de las técnicas más antiguas de meditación de la India. Fue redescubierta por Gautama el Buda hace mas de 2.500 años y fue enseñada por él como un remedio universal para males universales, es decir, como un arte: El arte de vivir.
Esta técnica no sectaria tiene por objetivos la total erradicación de las impurezas mentales, y la resultante felicidad suprema de la completa liberación. La curación, no meramente la curación de las enfermedades, sino la curación esencial del sufrimiento humano, es su propósito.
Este texto del maestro U Sinalanda es de los mejores que he leído para iniciarse en la práctica de este inmejorable método de meditación:
Cada inspiración o espiración dura aproximadamente cuatro o cinco segundos. Preste atención a la inspiración. Sentirá la sensación del aire en la punta de la nariz. Preste atención a la misma. Cuando espire, preste atención a esta sensación durante toda la duración de cuatro o cinco segundos. Concéntrese en la naturaleza del aire, su movimiento, en vez de su forma. Trate de percibir la inspiración y la espiración como dos cosas distintas; no como el mismo aire entrando y saliendo. No siga el aire hacia adentro o hacia afuera del cuerpo. Su mente es como un portero parado en la puerta, notando las personas que entran y las personas que salen. No aplique fuerza. Tranquilamente esté atento y observe la respiración. Si así lo desea, puede hacer una nota mental cuando inspira y cuando espira: adentro y afuera, o adentro, afuera. No es necesario que reconozca aquello que está interfiriendo en la meditación. Solamente esté atento de la respiración. Lo importante es la atención completa. Sin embargo, para alguna personas es importante conocer aquello que los ayuda y aquello que no los ayuda a mantener la mente en el objeto de meditación. Si esto lo ayuda, puede usar rótulos o investigar que es lo que está ocurriendo. Pero si interfiere con su concentración, no debe tratar de investigar lo que está ocurriendo, solamente esté atento.
Si su mente puede permanecer sólo en la respiración, está muy bien. Sin embargo, la mente tiene la tendencia a distraerse. Si su mente se distrae y no permanece atenta de la respiración y usted es consciente de esto, preste atención, observe la distracción. Puede repetir mentalmente: Distraído, distraído, distraído, dos o tres veces y luego regresa a la respiración.
Si ve algo o alguien en su mente, esté atento de esta actividad o dígase: Viendo, viendo, viendo, hasta que el objeto desaparezca y luego regresa a la respiración. Si escucha a alguien hablando en su mente, esté atento de ello o dígase: Escuchando, escuchando, escuchando, y luego regresa a la respiración. Si le habla a alguien en su mente o si se habla a usted mismo, esté atento de esta actividad o dígase: Hablando, hablando, hablando, y luego regresa a la respiración.
Si especula sobre algo, si analiza algo, esté atento de ello. Si hace juicios, esté atento de ello. Si recuerda algo en el pasado, esté atento de esta actividad o dígase: Recordando, recordando, recordando o pensando, pensando, pensando, y luego regresa a la respiración. Si piensa en el futuro y hace planes, esté atento de ello o dígase: Planeando, planeando, planeando, y luego regresa a la respiración.
Si siente pereza, esté atento o dígase: Pereza, pereza, pereza. La pereza desaparecerá después de algunos momentos, luego regresa a la respiración. Si está aburrido, esté atento o dígase: Aburrido, aburrido, aburrido, hasta que el aburrimiento desaparezca, luego regresa a la respiración. Si siente resistencia, está atento de la misma o dígase: Resistencia, resistencia, resistencia. Cuando la resistencia desaparezca, regresa a la respiración. Si tiene pensamientos de apego o deseo, esté atento de los mismos o dígase: Apego, apego, apego o deseo, deseo, deseo, hasta que ellos desaparezcan y luego regresa a la respiración. Si está enojado o molesto por cualquier motivo, esté atento, o en otras palabras, convierta al enojo o la molestia en su objeto de meditación. Concéntrese en el enojo o dígase: Enojo, enojo, enojo o enojado, enojado, enojado o molesto, molesto, molesto. Después de algunos momentos, el enojo desaparecerá y cuando desaparezca regresa a la respiración.
Si desea tragar la saliva, primero esté atento de la intención de tragar, dígase: Intención, intención, intención o deseo, deseo, deseo. Cuando junta la saliva en su boca, esté atento de esta actividad o dígase: Juntando, juntando, juntando. Cuando trague la saliva, esté atento o dígase: Tragando, tragando, tragando, luego regresa a la respiración.
Si siente comezón, no se rasque inmediatamente. Concéntrese en el lugar de la comezón y esté atento de esta sensación, diciéndose: Comezón, comezón, comezón. En la mayoría de los casos, la comezón desaparecerá después de algunos momentos. Cuando ha desaparecido, regresa a la respiración. Algunas veces la comezón no desaparecerá. Podría, aun, intensificarse. Entonces, esté atento de la comezón, tomando notas, observando todo lo que pueda. Si piensa que no puede resistir más, puede rascarse. Pero, antes de hacerlo, esté atento de la intención de rascarse. Cuando mueva la mano al lugar donde experimenta la comezón, esté atento del movimiento. Mueva su mano lentamente, siguiendo el movimiento con atención completa. Cuando sus dedos tocan el lugar, dígase: Tocando, tocando, tocando. Cuando se rasque, dígase: Rascando, rascando, rascando. Cuando retira la mano, dígase: Moviendo, moviendo, moviendo. Cuando su mano toque su falda, rodilla o la otra mano, dígase: Tocando, tocando, tocando. Luego regresa a la respiración.
Si tiene dolor en el cuerpo, entumecimiento, rigidez, calor, enfoque su mente en el lugar de estas sensaciones y esté atento de ellas. Si siente dolor en alguna parte del cuerpo, enfoque la mente en el lugar del dolor, esté atento del dolor y dígase: Dolor, dolor, dolor. Deberá tener mucha paciencia con el dolor. El dolor no desaparecerá fácilmente. Deberá tener paciencia y estar atento del dolor. El dolor podría desaparecer o intensificarse. Permanezca con el dolor lo más que pueda. En realidad, el dolor es un objeto de meditación muy bueno. Es un objeto intenso. Cuando hay dolor, la mente es atraída hacia el mismo. Entonces, esté atento y trate de ver que el dolor es primeramente una sensación. No se identifique con el dolor. No diga: Este es mi dolor o yo siento dolor. Existe solamente el dolor, solamente la sensación. Si el dolor se intensificara a tal punto que piensa que no puede soportarlo más, puede ignorarlo completamente y regresar a la respiración o puede moverse y cambiar de postura para aliviar el dolor. Pero cuando se mueva o cambie de postura, primero note la intención de cambiar y luego haga los movimientos lentamente, uno por vez, siguiendo los movimientos con atención completa. Luego que ha hecho los cambios, regresa a la respiración.
De esta manera, la respiración es el objeto principal de meditación. Cuando no hay otros objetos para prestar atención, atiende la respiración. Si hay objetos más prominentes, tome nota de ellos, obsérvelos, sea consciente de ellos; y, luego, regrese a la respiración. No use fuerza o tensión, tranquilamente observe los objetos, tome nota de ellos, esté atento de ellos. No intente rechazar las distracciones o las emociones o las sensaciones en el cuerpo, simplemente obsérvelas y déjelas que desaparezcan por si mismas.
Cuando inspira, el abdomen se extiende o se eleva. Cuando espira, el abdomen se contrae o desciende. Estos movimientos de expansión y contracción pueden ser utilizados como objeto principal de meditación en vez de la respiración. Mantenga su mente en el abdomen y esté realmente atento de la expansión desde el comienzo hasta el final; y, también, de la contracción desde el comienzo hasta el final. Su mente es como jinete montando un caballo, su mente y el aire, ambos, se están moviendo. Aun podría colocar su mano en el abdomen para sentir los movimientos de expansión y contracción. Después de un rato podrá seguir los movimientos de expansión y contracción sin necesidad de colocar la mano en el abdomen. Si se siente cómodo observando la respiración no necesita observar el abdomen.
No tenga expectativas durante el tiempo de práctica. No espere experimentar algo extraño o tener visiones o lo que sea. Las expectativas son una forma sutil de deseo o apego. Son impedimentos para la concentración y deben ser eliminados. Si tiene expectativas, simplemente esté atento de ellas o dígase: Expectativas, expectativas, expectativas. Luego regresa a la respiración o a los movimientos del abdomen.
Luego, al cabo de media hora puede regresar al estado normal de conciencia.